Su sola visión evoca cálidas tardes tropicales, playas, mares y sabrosos ritmos pausados. Esta fruta sólo gusta del trópico y ahí ha sentado sus raíces. Es una fruta noble, de múltiples usos culinarios y domésticos, y refrescante fuente de sorpresas.
Generalidades
Pertenece a la familia de las Palmáceas. El cocotero del cual procede este fruto es la palmera más cultivada e importante a nivel mundial. A partir de esta planta, se obtiene una gran diversidad de productos, siendo una fuente de alimento, bebida, abrigo, etc.
Historia
De una forma casi natural asociamos al coco (cocos lucífera) con el Caribe, pero, para nuestra sorpresa, cuando los europeos llegaron a América este fruto no existía en nuestras costas. Había palmeras, pero no todas las palmeras son cocoteros.
Su origen se ubica en la zona tropical de Asia y el Pacífico. Así pues, no debe extrañarnos la deliciosa presencia del coco en los curries de las cocinas asiáticas, desde Malasia hasta la India.
El nombre sánscrito del cocotero, kalpa vriksha, significa “árbol de la vida” y resulta sumamente atinado ya que tanto de la fruta como del árbol y sus hojas se derivan usos alimenticios, agrícolas, cosméticos, medicinales y hasta para la construcción de viviendas y la elaboración de artesanías.
Características Es de forma redondeada, presenta una cáscara externa, correosa o fibrosa, de 4 ó 5 centímetros de espesor, algunos con pelos fuertemente adheridos a la nuez. Le sigue una capa intermedia y fina y otra más dura que dispone de tres orificios próximos entre sí, con una disposición triangular y situados en el ápice. Uno de dichos orificios es vulnerable a la presión, lugar por donde puede derramarse el agua de coco antes de romper la cáscara y es donde se encuentra la semilla. La pulpa contiene en su cavidad central el agua de coco, un líquido azucarado que se encuentra en una cantidad aproximada de 300 mililitros, encerrada en el interior.
Propiedades Nutritivas
La composición del coco varía a medida que éste madura. La grasa constituye el principal componente tras el agua y es rica en ácidos grasos saturados (88,6% del total), por lo que su valor calórico es el más alto de todas las frutas. Aporta una baja cantidad de hidratos de carbono y menor aún de proteínas.
Así mismo, el coco es rico en sales minerales que participan en la mineralización de los huesos (magnesio, fósforo, calcio) y en potasio:
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El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.
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El calcio y el fósforo, también intervienen en la formación de huesos y dientes, y el calcio, colabora además en la transmisión del impulso nervioso y en la actividad muscular normal.
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El fósforo participa en el metabolismo energético.
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El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.
En cuanto a otros nutrientes, destaca su aporte de fibra, que mejora el tránsito intestinal y contribuye a reducir el riesgo de ciertas alteraciones y enfermedades. Destaca además su contenido de vitamina E, de acción antioxidante y de ciertas vitaminas hidrosolubles del grupo B, necesarias para el buen funcionamiento de nuestro organismo.
Teniendo en cuenta sus propiedades nutritivas, su consumo ocasional y en cantidades moderadas, se considera adecuado para todos los segmentos de la población sana: niños, jóvenes, adultos, deportistas, mujeres embarazadas, madres lactantes y personas mayores.
Por su alto valor energético, deben moderar su consumo las personas que tienen exceso de peso y por su elevado aporte de potasio, no se aconseja a quienes tienen insuficiencia renal y requieren de una dieta controlada en dicho mineral.
Secretos bajo la piel
- Variedades Existen dos clases principales de cocoteros. Los altos maduran con lentitud y sus cocos son de tamaño mediano a grande, su carne es muy buena y su contenido de agua es algo, de sabor poco dulce. Los frutos de los cocoteros enanos son más pequeños y su agua más dulce.
- Al natural El coco es el nombre del fruto del cocotero, árbol de la familia de las palmáceas que llega a medir hasta 30 metros de altura. En cada árbol pueden colgar entre 10 y 20 racimos de hasta 20 cocos cada uno. El coco madura tiene unos 30 cm. de longitud. La cáscara dura protege su carne (llamada copra cuando se la deseca). En el interior se encuentra la rica agua de coco. Del tronco del cocotero joven también se extrae el suculento palmito.
- A qué sabe y con qué combina La carne del coco es rica en grasa por lo cual se presta para tostarse naturalmente. Su sabor recuerda al de la leche, razón por la que resulta perfecto para preparaciones de dulces. Igualmente, suaviza los sabores picantes y muy condimentados, como los que caracterizan a las cocinas tailandesa, malaya e indonesia.
Manos a la obra
- Cómo escoger El coco debe despedir un suave aroma. Si al moverlo no se escucha el típico sonido del agua en su interior, es porque el coco esta seco y demasiado maduro. En dichas condiciones la pulpa suele estar rancia. En resumen: un buen coco debe sonar. El coco verde tiene más agua y su carne es más suave.
- Cómo conservar Guárdelo a temperatura ambiente. Puede conservar la carne en trozos dentro de un recipiente tapado para evitar que se reseque, en el interior de la nevera. Dura entre dos y cuatro días.
- Cómo manipular Para abrir, haga dos orificios en los “ojos” del coco con martillo y desarmador. Vacíe el agua en un recipiente. Queme los “pelos” de la cáscara. Pártalo y separe la carne con la ayuda de los instrumentos anteriores. Elimine la piel café que recubre la carne y que resulta algo indigesta. Lave la carne con agua para eliminar los restos de cáscara.
- Sabías que… Es muy fácil elaborar la leche de coco que requieren los platos asiáticos. Ralle o triture la carne de un coco, mézclela con tres tazas de agua tibia y oprima contra un colador.